EL CORAZÓN DE PITÁGORAS

Cuenta la leyenda que un famoso mago, mientras caminaba frente a la herrería de su pueblo, observó que los golpes producidos por algunos martillos producían combinaciones de sonidos agradables cuando eran percutidos a la vez. 

Sintió curiosidad por este hecho, y decidió investigar. Al pesar dichos martillos comprobó que sus pesos siempre estaban relacionados según las proporciones 1:2, 2:3 o 3:4. Por otro lado, tensaba cuerdas, o percutia cuerdas de logitud etc.

Estas proporciones entre sonidos dieron lugar a lo que hoy son los pilares de la armonia musical…la octava, la cuarta y la quinta.

Estudio las proporciones de las formas mas bellas y encontro que todas respondian a precisas relaciones matmaticas.

Concluyo que todo el cosmos está construido de números. Las formas geometricas del mundo material, las vibraciones del mundo inmaterial, hacen vibrar nuestra alma, que tambien esta hecha de numeros.

Tal vez Dios, el insndable creador del cosmos, tambien estuviera construido de numeros. Tal vez uestra alma tambien fuera numeros. Era la unica manera de xplicar que los sonidos las formas bien proporcionados nos resulten bellos.

Sintio que su descubrimiento era tan importante que decidio ocutarlo.

Poner imagen de la tetraktys de pitagora.

 A partir de entonces y durante milenios, solo unos pocos iniciados conoceran esta profundad verdad: todo es numero.

Las ideas del mago siguieron vigentes hasta hoy, aunque han sido modificadas…pero aun estan vivas. Fachadas de le cobusier con los trazaos reguladores.

Tal vez decir mi idea del numero de Oro…UNIDAD EN LA DICERSIDAD.

Sin embargo, con el correr de los siglos, la cantidad de proporciones bellas fue aumentando, hasta que, según declarara Ruskin en las Siete Lámparas de la arquitectura, publicado en el siglo XVIII, hay tantas proporciones bellas como arquitectos.

Check

Poco a poco fuimos comprendiendo que la belleza es algo íntimo y subjetivo, no expresable en leyes universales. Entonces el contacto con lo bello ya no es una cuestión abstracta y universal, expresable matemáticamente, sino que es una cuestión vivencial, de ese momento, y todo nuestro ser está involucrado en ese contacto.

Sin embargo, las ideas de los magos del pasado perduraron.

La tesis de Doctorado del arq. Gastón Clerc González, La Arquitectura es Música congelada, publicada en 2003, estudia la “íntima y misteriosa relación entre la música y la arquitectura” citando ejemplos de “algunos de los períodos históricos y artísticos más representativos de la cultura occidental.” 

Gonzalez se basa en las ideas de Pitágoras para desarrollar su trabajo doctoral. 

González escribe en sus conclusiones que “la conexión entre la música y la arquitectura se manifiesta desde dos aspectos aparentemente opuestos: el matemático y el psicológico.”

El aspecto psicológico de la relación entre la música y la arquitectura se explica alegando que los artistas captan las vibraciones divinas y mediante su oficio las convierten en formas bellas. De esta manera, hacen de puente entre lo divino y lo humano.

Cuando me dediqué al estudio de esta obra, entre 2008 y 2009, no estaba del todo de acuerdo con sus conclusiones, pero me gustaba mucho su planteo inicial. Tomar a la arquitectura como símbolo del mundo físico y a la música como símbolo del mundo metafísico me resultaba una idea interesante.

Yo intuía, como Pitágoras y también como Gonzalez, que comprender el vínculo entre ambas disciplinas implica comprender algo esencial acerca del ser humano.

Sin embargo, postular que las matemáticas son el lenguaje más propicio para explicar las reglas de la belleza me parecía arbitrario. Otros lenguajes, como las letras, las formas geométricas o los sonidos, me parecían igualmente válidos.

Aparte de esto, enfocarse tanto en el hecho de que la belleza se pueda cuantificar no me parecia tan importante como el hecho de que reaccionamos al mundo de las vibraciones, al mundo de los estimulos visuales con emociones. 

Esto significa que existe un vinculo entre nuestro talamo emocional, el mundo de las formas y el mundo de los sonidos. Explorar ese vinculo, intentar comprender de ue esta hecho, me intrigaba mucho, ya que yo era amante y practicante de ambas disciplinas.

Por otro lado, la hipótesis de Dios como germen de la armonía, captada por el artista y humanizada mediante su trabajo, la veía correcta desde lo metafórico. Sin embargo, en la época en que estudiaba esta obra yo atravesaba un período de terco ateísmo. 

Más que buscar ecuaciones cósmicas para desentrañar los caprichos divinos, yo buscaba maneras de comprender los caprichos humanos.

Tomando lo de clerc gonzalez y lo de pitagoras, tanto la musica como la arqui son pensar. 

Pero, qué es pensar? ¿Cómo funciona este mecanismo que nos distingue de los animales? 

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Explicacion de mi teoria

Utilice la obra de gonzalez como matriz de mi propia idea. A cada aseveracion suya de las matematicas como vinculo entre las artes, estan mis apasionadas respuestas.

No son numeros…son valores. Lo valores son variables y dependen de nuestros propositos, no hay valores sino valoraciones.

(Buscar las razones en el escrito del cd externo)SOBRE TODO, ATENERSE AL TEMA DE LAS ARTES COMPARADAS. NO METERSE EN LA CUESTION VIVENCIAL, QUE ESTA ONTENIDAEN EL SER HUMANO.

Como decía antes, no veía que la matemática fuera un lenguaje más propicio que otros para describir la esencia de lo bello. Decidí entonces sustituir el número, postulado por Gonzalez, junto a Pitágoras, como lenguaje ideal de lo divino, por el valor.

Un número es un valor. Pero un color también lo es. Una nota musical es un valor, y también lo es una forma geométrica. Un personaje, colocado en medio de una cierta trama argumental, es un valor también. 

Por valor entonces podemos postular cualquier elemento con el que podamos construir una obra de arte. Cada artista, cada civilización, cada movimiento, define cuáles son los valores que le interesa utilizar como materia constructiva de su obra de arte.

Entonces, en lugar de proporciones numéricas, encontramos que la belleza puede expresarse como relaciones entre valores. Sin embargo, estos valores ya no tienen un valor absoluto.

Dí un paso adelante en mi trabajo utilizando una idea que leí en el Atlas Shrugged de Ayn Rand: pensar es un acto volitivo. Es decir, no se piensa en forma automática, al igual que como se hace la digestión. Para pensar, hay que querer pensar. Es decir, la voluntad está implícita en el acto de pensar. 

Proyectar es proyectarse, nos decían en la Facultad de Arquitectura. De esta manera, cada vez que elegimos pensar expresamos nuestra estructura interna.

Pasé entonces del sustantivo valor, al verbo valorar.

Además de identificar valores con los cuales construir obras de arte (la música hindú no reconoce el valor armonía, por ejemplo), los artistas valoran el cosmos que los rodea.

Por ejemplo, tanto los griegos como los romanos habitaron el entorno natural del mediterraneo. Pero estas civilizaciones le otorgaban a los mismos elementos valores relativos muy diferentes.

En esta valoración del cosmos, cada civilización proyecta su mundo interior, sus creencias, sus mitos, su manera de comprender la vida.

Construí entonces mi propia ecuación del la unidad de las artes:

La música es metáfora del mundo inmaterial. La arquitectura es metáfora del mundo material. La arquitectura es pensar. Por extensión, también la música es pensar. 

Pensar es organizar el universo en escalas de valor, de acuerdo con un propósito.

(Todo esto se puede aclarar con ideas de la version original del ser humano, que estan en el disco externo).

Decidí volver a mirar el mito de Pitágoras, ya que es el fundamento de todas las  hipótesis estéticas del mundo occidental, al menos hasta el siglo xvii, muchas de las cuales siguen vigentes. Por ejemplo la tesis de Clerc González. 

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Estoy en un todo de acuerdo con la teoría de los antiguos magos. El error es simplemente querer universalizar su teoría. Lo bello se puede expresar como proporciones numéricas, pero también como relaciones y tensiones de forma, color, empaste, trama, etc.

Pero respetemos un poco la historia, que ha decidido otorhgr el rol del mago aun mago en particular, quizas el mas importante de los magos: pitagoras. No se sabe mucho de el, pero si que estudio en egipto y en sumeria, por lo que podemos pensar que sus ideas son un compendio del saber antigu aceca de dios, el ser humanos, y la belleza.

Sintiendo la belleza de ciertas combinaciones de sonidos, y utilizando sus ideas de la geometría y la aritmética sagrada, Pitágoras no encontró las leyes universales de la belleza, sino que explicó las leyes de la belleza para Pitágoras, según las ideas de  Pitágoras.

Pero si tomamos a pitagoras como simbolo o sintesis del saber de todo el mundo antigo…es decir, egipto mas sumeria, entendemos al saber pitagorico como un compendio del saber de la humanidad antigua.

Es decir, explico las leyes de la belleza para todo el saber de la humanidad antigua, segun las ideas de la humanidad.

Tal vez eso explique la longevidad de sus ideas, recogidas por gonzalez.

…mas que negar a pitagoras, amplie un poco la mirarda. Todo o de pitagoras es cierto. Pero mas aun. Todo es numero decia el. Todo es proporciones entre numeros.

Yo diria…valorar es todo. (Tal vez poner lo qe doce gurdieff…de como un atomo es un concepto que identificamos) el alma, la belleza y todo lo demas, estan constituidos por relaciones entre valores, que no son cantdades fijas sino valores relativos a un proposito.

Este proposito surge del fondo de mi ser. Del corazon, digamos. Del corzon de pitagoras.

Y es en el corazón, (no el corazón físico sino el metafórico, claro) donde sentimos nuestros propósitos. Es desde allí desde donde proyectamos nuestra estructura metafísica cada vez que valoramos el mundo. Cada vez que organizamos el universo en escalas de valores. 

De este modo, hace falta una cultura para crear una cierta explicación del cosmos. Dentro de este paradigma se insertará nuestro arte como manifestación de lo bello.

La no universalidad de los postulados Pitagóricos no niega el hecho sorprendente de que no existe cultura humana que no haya tenido una intuición de lo divino, y que no haya necesitado crear una manera de relacionarse con ello. 

Incluso un ateo como yo podía ver que la idea de Nietche, Dios ha muerto, era una contradicción flgrante. Si era un dios, era inmortal. Si ha muerto, no era un dios.

Pero Borges mata a los dioses en un sueno, y tal vez la idea sea necesaria. 

También que hoy en día miramos al cosmos con la misma perplejidad que nuestros antepasados, a pesar de que ahora nuestras explicaciones y teorías sean muy diferentes.

Si no heredamos los dioses de nuestros antepasados, sí heredamos su deseo de hacer contacto con lo sublime.

Pitágoras eligió expresar sus sistemas de valores mediante las matemáticas. Picasso lo haría mediante el color, la forma, el empaste, etc. Mozart, a través del ritmo, la armonía y la melodía. La ciencia utiliza los hechos para elaborar teorías. Pero a medida que avanza nuestra habilidad para medir el cosmos, cambian los hechos. Y a nuevos hechos, nuevas teorías.

Otra vez, es el corazón el lugar donde llegan las realidades del cosmos que excitan nuestra inteligencia, y desde allí parten, o allí se concentran, nuestra voluntad expresiva, nuestra cultura y nuestra forma de entender la vida.

Poco a poco, más que plantearme el tema en términos de “factor humano” me lo plantee en términos de “yo”. Como le dije a una amiga una vez, no se trata de encontrar las respuestas, sino de encontrar mis respuestas.

Al final, intuí que estaba hablando de mi. Coloque la arquitectura de un lado, y la música del otro, y ya no vi a una ecuación en medio de estas dos cosas, sino a una persona: yo.

Después de todo, la voluntad de conocer el vínculo entre la arquitectura y la música había surgido de mí. Pero, ¿quién soy yo? 

Esta pregunta dio comienzo a mi próxima aventura.